Lubricantes: base agua, base silicona y cuándo cada uno
4 min de lectura
El lubricante es probablemente el producto más subestimado del rubro. La mayoría de la gente lo compra como un agregado, casi de yapa, y se pierde lo principal: la diferencia entre una buena y una mala experiencia muchas veces es esto, no el juguete.
Hay dos grandes familias. Cada una tiene un uso ideal y un par de contraindicaciones que conviene saber antes.
Base agua
Es el más versátil y el que recomendamos para arrancar. Sirve para:
- Cualquier juguete, incluidos los de silicona médica. No daña ningún material.
- Sexo con preservativo de látex. Compatible total.
- Penetración vaginal o anal, aunque para anal a veces se queda corto en duración.
Lo bueno: se limpia con agua, no mancha sábanas (o si mancha sale fácil), no irrita pieles sensibles.
Lo malo: se seca. Cuando empieza a evaporarse podés agregar un poco más, o reactivarlo con unas gotas de agua. Para sesiones largas o anal, vas a tener que reaplicar.
Mirá la etiqueta: que no tenga glicerina si tenés tendencia a infecciones (la glicerina alimenta a la cándida). Los buenos lubricantes "limpios" la evitan.
Base silicona
Más denso, más duradero, no se evapora. Ideal para:
- Sexo en agua (ducha, jacuzzi, mar). No se diluye.
- Sesiones largas donde reaplicar interrumpe.
- Penetración anal, donde la duración del lubricante es crítica.
- Pieles muy sensibles que se irritan con cualquier cosa con agua.
Lo bueno: una gota rinde mucho. Resbala parejo durante una hora sin retoque.
Lo malo, y este es importante: los lubricantes base silicona disuelven la silicona de los juguetes. Si combinás un lubricante de silicona con un juguete de silicona médica, el juguete se va a poner pegajoso, va a perder textura y eventualmente se va a degradar.
Regla simple: silicona con silicona, no.
Si vas a usar un juguete de silicona, usá base agua. Si vas a usar un juguete de vidrio, ABS o acero — o sexo sin juguete — la base silicona es genial.
Base aceite
Esta familia es mucho más chica. Aceites vegetales, aceites de masaje, vaselinas.
Lo único que tenés que saber: el aceite rompe el látex. Si usás preservativos, ni se te ocurra. Y muchos juguetes con partes de plástico también se ven afectados.
Para masajes corporales sin juguetes y sin condón, los aceites están bien. Para sexo penetrativo o con juguetes, evitar.
El test rápido antes de comprar
Antes de elegir tu primer lubricante, hacete estas tres preguntas:
- ¿Vas a usar juguetes? Si son de silicona → base agua. Si son de vidrio/acero → cualquiera.
- ¿Vas a usar preservativos? Si sí → base agua o silicona (NO aceite).
- ¿Tenés piel sensible? Buscá fórmulas sin glicerina, sin parabenos, sin perfumes. La etiqueta debería ser corta y limpia.
Si la respuesta a las tres es "no lo tengo claro", arrancá con un lubricante base agua sin glicerina, en envase chico. Es el equivalente a la zapatilla blanca: nunca queda mal y combina con todo.
Cuánto usar
Más del que pensás. La gente subdosifica. Una cantidad realista para sexo con penetración: el tamaño de una moneda chica al principio, y se va agregando si hace falta.
Si te queda excesivo, no pasa nada — se lava. Si te queda escaso, sí pasa: roce, irritación, fin de la noche.
Cuándo escribirnos
Si dudás entre marcas, si tenés un problema específico (alergia, embarazo, condición de piel) o si querés algo que dure más, escribinos. Tenemos opciones para cada caso y te podemos recomendar algo puntual sin que te tengas que leer otras tres guías.


